FILÓSOFO Y TEÓLOGO, DEDICA TODA SU ACTIVIDAD A LA INVESTIGACIÓN Y A LA DOCENCIAUNIVERSITARIA. DESDE 1982 ES CATEDRÁTICO DE HISTORIA DE LA FILOSOFÍA MODERNA Y CONTEMPORÁNEA EN LA FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS DE LA UNIVERSIDAD DE MÁLAGA (ESPAÑA) CAMPUS DE TEATINOS 29071 MÁLAGA (España)
DISCÍPULO DE LEONARDO POLO BARRENA Y SEGUIDOR DE LA TEOLOGÍA AGUSTINIANA, UNE DE MODO PROPIO AMBAS LÍNEAS DE INSPIRACIÓN.
LOS CAMPOS DE SUS INVESTIGACIONES SON LA HISTORIA DE LA FILOSOFÍA, LA FILOSOFÍA PRIMERA, LA ANTROPOLOGÍA FILOSÓFICA Y LA TEOLOGÍA.
SU ACTIVIDAD DOCENTE SE HA DESARROLLADO DENTRO DEL ÁREA DE FILOSOFÍA: Historia de la filosofía moderna; Teología racional; Filosofía y Modos de Sabiduría; Filosofía y modos del saber.
EN LA ACTUALIDAD IMPARTE CLASES COMO CATEDRÁTICO EMÉRITO DE: Introducción a la Filosofía; Elementos de Filosofía; Filosofía e investigación historiográfica.
ASÍMISMO CO-DIRIGE UN MÁSTER DE CIENCIAS PARA LA FAMILIA en la misma Universidad, siendo responsable de un Curso de Antropología de la sexualidad.
No es mi filosofía tanto una propuesta doctrinal, cuanto la propuesta de una tarea: la del autotrascendimiento. Autotrascenderse es ejercer la actividad trascendedora de nuestra inteligencia incluso por encima de nuestro propio inteligir. Esta propuesta se inscribe dentro del método del abandono del límite mental propuesto por mi maestro, Leonardo Polo, pero formulándolo dentro de la tradición filosófica agustiniana y prolongando dicho abandono hasta un trascendimiento del propio entender humano tal que nos abra el orden de los trascendentales.
El núcleo de mi aportación es el descubrimiento del dar como actividad trascendental que al comunicarse ni se pierde ni hace perder nada. Según esto, autotrascenderse no es perderse ni quedarse atrás, sino darse trascendentalmente, dejando traslucir el propio ser y entender desde más allá de ellos. El rendimiento propio del autotrascendimiento como dar(se) es la interna conveniencia de sus hallazgos entre sí y con la realidad, es decir: la congruencia, que es el signo y requisito más alto de la verdad, muy por encima de la mera no contradicción, o mera pensabilidad.
Precisamente por razón de congruencia hablo de propuesta y no de doctrina filosófica, porque el autotrascendimiento y el dar son ejercicios de la libertad. En primer lugar, no se trata tanto de convencer o demostrar, cuanto de buscar la verdad y proponer los resultados hallados a la libertad de los que buscan filosófica o puramente la verdad. Además, la propuesta es una forma de donación que no rechaza otras propuestas, por lo que permite adscribirse a una tradición, más aún, entiende la filosofía como una tradición dentro de la cual se enrola para hacer congruente los legados precedentes y para servir a futuros desarrollos mejores que los propios. No implica eso que considere mis averiguaciones como falsas o perecederas, sino como mejora de otras precedentes y como ilimitadamente mejorables por futuros filósofos.
Díaz Díaz, Gonzalo, Hombres y documentos de la filosofía española, C.S.I.C., Madrid, 1988, vol. III, 111-112.
Juan A. García y Juan J. Padial, Autotrascendimiento. Homenaje al catedrático de filosofía, D. Ignacio Falgueras Salinas, por su jubilación, Servicio de Publicaciones de la Universidad de Málaga, Málaga, 2010, 357 páginas.